lunes, 30 de noviembre de 2015

Sandra era una mujer de ... Relato1º




Sandra era una mujer de cabello exuberante y pelirrojo, su andar era peculiar… La mayoría de las personas deambulaban por la ciudad de una manera mecánica, abstraídas en sus propios pensamientos. En cambio Sandra, poseía la peculiaridad de ser reconocida a metros de distancia, era sensual e imprimía dicha sensualidad en cada uno de los movimientos, que adoptaba su atractivo cuerpo al caminar, era un curioso sello que Sandra poseía. 
El día se había despertado cálido extrañamente por aquellas fechas. Ella portaba un vestido lánguido de gasa verde, que fluctuaba y se adaptaba a su cuerpo con cada uno de sus movimientos. Una brisa suave acarició sus arrogantes senos, el collar de diminutas piedras verdes tintineó atrayendo la curiosa atención de algunos rezagados, que distraídos portaban sus periódicos. 
La mujer se detuvo ante un edificio de mármol blanco, en el se mezclaban diversos estilos arquitectónicos, que dotaban de gran belleza y suntuosidad a dicho edificio. Ventanas adinteladas, columnas jónicas…. Unas esculturas le llamaron la atención, flanqueando la entrada habían varias figuras de hombres y mujeres semidesnudos, que suscitaban sensualidad picardía y complicidad, como si conocieran un secreto juego que ella desconociera.

Inspiró profundamente y toqueteó su falda algo inquieta, el vuelo de esta onduló a la altura de sus prietos muslos. El sol acarició cadenciosamente su piel canela, el brillo del aceite depositado hacía unas horas generaba una atractiva imagen sobre su cuerpo. Algo ingenua, desconocía el efecto que ejercía sobre algunos desconocidos, que ocasionalmente se cruzaron con ella en esos instantes...

domingo, 22 de noviembre de 2015

Un dulce libro que tiene mucho de autoayuda

Hola estamos en Radio Tren de Libros, la última vez estuvimos en Valencia conociendo a unos dragones muy especiales de “La ira de los Darwans” un libro que escribí hace poco. Y ahora nos vamos a dirigir a Francia, ya que es el país del autor invitado Antoine de Saint Exupery. Lyon el 29 de junio de 1900- isla Riou 31 de julio de 1944. Nació en una familia aristocrática pasó una infancia feliz pese a la muerte prematura de su padre. No le fue muy bien en la escuela naval así que se orientó hacia las artes y la arquitectura. Se hizo piloto cuando estaba cumpliendo el servicio militar en 1921. En 1926 entró a trabajar en una importante compañía de correo aéreo.
Vamos a hablar de  “El principito” un libro que estoy segura que conoceréis. Parece que está dirigido hacia los niños pero yo pienso que tiene enseñanzas que los adultos deberíamos de conocer.  



 Es un libro con mucho encanto parece como si una curiosa luz nos enseñara el camino a través de sus páginas.
Uno de los protagonistas es un hombre con una gran vida interior y humanidad que se encuentra en un desierto con su avión averiado. De repente aparece un niño de unos 7 u 8 años de edad, rubio vestido con un curioso ropaje. El hombre se siente desconcertado al contemplarlo, ya que no hay personas a 1000 millas a la redonda dado que se hallan en un desierto en África. Lo más inaudito es que ese niño le pedirá que dibuje un cordero. Él accederá algo molesto y extrañado por la premura de la exigencia.
 A partir de ese momento el hombre y el niño establecerán una curiosa comunicación. El principito le contara su historia y le describirá su mundo y quienes habitan en el.

El principito se sintió molesto con una flor que por casualidad llegó a su mundo así que él se alejo de dicho mundo aunque la quiere, aprovechando para ello el vuelo migratorio de unas aves. A partir de ahí habrá una especie de viaje iniciático de aprendizaje en el que el principito conocerá otros mundos. Reyes que quieren súbditos, geógrafos que quieren exploradores, fareros que siguen consignas sin analizar los cambios….  Son personas que parecen necesitar a otras para completarse cuando en realidad el equilibrio se encuentra en el interior de dichas personas. Parece en cierta manera un análisis psicológico de la vida y de la actitud que adoptamos ante ella. Son opciones de vida que nos pueden dañar interiormente sino meditamos. Es como si el el principito nos colocara un espejo de nuestros errores. Posiblemente el inicio del libro en el que se encuentran el hombre adulto y el niño sea una especie de análisis hacia el interior del adulto recobrando valores interiores.

Me encantan muchas escenas del principito, cuando el zorro le dice que solo se ve bien con el corazón. La ternura con la que el hombre vela al niño mientras este duerme  y piensa que es como si una llama brillase en su interior.
 Al principio del libro me hizo gracia la prueba a la que sometía a algunas personas el hombre enseñándoles la serpiente con un elefante en su interior.
Yo pienso que en realidad es un libro para todos los públicos porque entre sus líneas podemos hallar lo que es verdaderamente importante en la vida. Es un libro tierno con mucha luz interior.